Consejos para un buen rendimiento

Para correr una San Silvestre no hay que olvidarse de preparase bien para la carrera. Ropa adecuada para el frío (¡nada de estrenar regalos de Navidad!) guantes, gorro y un buen cortavientos serán nuestros mejores aliados; un calentamiento preciso, una buena hidratación  y un desayuno acorde para aportarnos la energía necesaria. Sabemos que los excesos navideños son inevitables, pero mejor guardar el atracón del 31 para la cena. Antes de la carrera comida ligera con buena cantidad de hidratos.

Sea donde sea que se celebre, la San Silvestre es una carrera muy especial por el espíritu con el que se vive. Es una carrera para disfrutar, en la que prima la diversión y el abrigo del compañerismo por encima de la competición y en ansiado primer puesto. Por delante 10km para reflexionar sobre el año transcurrido, hacer ejercicio de consciencia y pensar en los propósitos para el nuevo año. Hacer borrón y cuenta nueva, liberando la mente corriendo.

Si eres un aficionado al running seguro que participas en la más cercana a tu localidad y si no, ¿a qué esperas? San Silvestre es una experiencia que todo corredor debe vivir al menos, una vez en la vida.

Texto: Eva Alguacil